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Aprender a comer y vivir más sano |
 ¿Por qué, aprender a comer? Porque tristemente no sabemos, y no sabemos porque nadie nos ha enseñado. La proliferación de restaurantes de comidas rápidas nos indica que a la sociedad de consumo no le interesa que aprendamos a comer, al contrario, nos estimulan a que sigamos con el peligroso hábito de TRAGAR.
¿Qué dice la propaganda? ¿Comió o bebió demasiado? Tranquilo, siga tragando que para eso está… tal o cual producto farmacéutico. ¿Es eso pensar en el beneficio de la humanidad? ¡NOOOOOOO! Desafortunadamente prima el valor económico sobre el valor humano. ¿Pero de quién es el problema? De todo aquel que no quiera aprender a vivir de acuerdo a las leyes de la Naturaleza, que son las mismas leyes de Dios. Comer es masticar, saborear, degustar, digerir y asimilar. Cuando no tenemos la costumbre, ni el tiempo, ni las muelas, lo que hacemos es TRAGAR, suena fea la palabra, pero esta es la realidad; y cuando uno traga, ni mastica bien, ni digiere bien, ni asimila bien; puede comer los mejores y más finos manjares pero si no los asimila, el cuerpo no los aprovecha y lo que no se aprovecha se convierte en basura y la basura se descompone, se pudre y convierte en toxinas, venenos, que si no se eliminan, se llenan de bacterias, parásitos, que engordan y enferman el cuerpo. |