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SOMOS LO QUE COMEMOS
El Yoga desarrolla nuestra naturaleza interior más pura, y la dieta desempeña un papel muy importante en este proceso, pues la comida que ingerimos, influye directamente en el estado de purificación de nuestra conciencia. No sólo en la calidad de nuestro mantenimiento físico sino en el funcionamiento de nuestra mente; desde nuestra forma de pensar, imaginar, sentir, desear hasta nuestra forma de actuar. De acuerdo a las modalidades de la naturaleza material, la comida que consumimos es de tres clases1:
ALIMENTOS SÁTTVICOS o en la modalidad de la bondad
La dieta yóguica es a base de estos alimentos, pues mantienen el cuerpo esbelto y flexible, calman la mente y agudizan el intelecto. Incrementan la duración de la vida, purifican la existencia y dan salud, felicidad y satisfacción. Una dieta sátvvica es fácil de digerir y aporta el máximo de energía, vitalidad, fuerza, resistencia y armonía, tanto para el cuerpo como para la mente. Tales alimentos nutritivos son ricos en prana, dulces, jugosos, deliciosos y engordan. Todos estos alimentos son puros y sanos por naturaleza. Entre estos tenemos todos los productos lácteos, el azúcar, arroz, trigo, maíz, frutas y verduras.
ALIMENTOS RAYÁSICOS o en la modalidad de la pasión
La dieta yóguica evita estas sustancias porque estimulan en exceso, intranquilizan la mente y destruyen el equilibrio cuerpo-mente tan esencial para nuestra felicidad. Son demasiado amargos, agrios, salados, acres, secos y picantes. Causan dolor, angustia y enfermedad, pues causan miseria al cuerpo al producir mucho moco en el estómago. Entre estos tenemos el ajo, la cebolla, el café, el té y el tabaco.
ALIMENTOS TAMÁSICOS o en la modalidad de la ignorancia
Estos alimentos se evitan en la dieta yóguica porque producen pesadez y aletargamiento. No son frescos. Cualquier alimento cocinado más de tres horas antes de comerse se considera que está en la modalidad de la oscuridad. Debido a que se descomponen, tales alimentos despiden un mal olor, son desabridos, rancios, fermentados, quemados, podridos e inmundos, los cuales atraen a personas que están en esa modalidad, pero repulsa a las que están en la modalidad de la bondad. Los alimentos que se clasifican en esta modalidad inferior son: las carnes, el pescado, huevos y hongos. También los alimentos enlatados y congelados, las bebidas alcohólicas, drogas y fármacos. |
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