¿POR QUÉ SER VEGETARIANOS?

1. POR NUESTRA PURIFICACIÓN

El Yoga desarrolla nuestra naturaleza interior más pura, y la dieta desempeña un papel muy importante en este proceso, pues no sólo nuestro cuerpo es afectado por todo lo que comemos, sino también nuestra mente y nuestra alma. Desde nuestra forma de pensar, sentir, desear y hablar, hasta nuestra forma de actuar. Por lo tanto, el Viajero Inbound evita alimentos sobre estimulantes, prefiriendo aquellos que le dejan la mente en calma y el intelecto agudo, atento. De acuerdo a las tres modalidades de la naturaleza material, la comida que consumimos es de tres clases
(El Bg. 17.7-10):

a)  Alimentos sáttvicos o en la modalidad de la bondad

La dieta yóguica se basa en estos alimentos porque mantienen el cuerpo esbelto y flexible, calman la mente y agudizan el intelecto. Incrementan la duración de la vida, purifican la existencia y dan salud, felicidad y satisfacción. Una dieta sáttvica es fácil de digerir y aporta el máximo de energía, vitalidad, fuerza, resistencia y armonía; tanto para el cuerpo físico-pránico como para la mente y el alma. Tales alimentos nutritivos son ricos en prana, dulces, jugosos, deliciosos y bondadosos. Son puros y sanos por naturaleza. Entre estos tenemos: los lácteos y sus derivados, los cereales integrales, las verduras, frutas, miel y azúcar natural, entre otros.

b)  Alimentos rayásicos o en la modalidad de la pasión

La dieta yóguica evita estas sustancias porque estimulan en exceso, intranquilizan la mente, producen tensión física y mental, y destruyen el equilibrio cuerpo-mente tan esencial para nuestra felicidad. Son demasiado amargos, agrios, salados, acres, secos y picantes. Causan dolor, angustia y enfermedad, pues causan miseria al cuerpo al producir mucho moco en el estómago. Entre estos tenemos el ajo, la cebolla, el café, té y tabaco, entre otros.

c)  Alimentos tamásicos o en la modalidad de la ignorancia

Estos alimentos se evitan en la dieta yóguica porque producen pesadez, aletargamiento, torpeza y depresión. No son frescos. Cualquier alimento cocinado más de tres horas antes de comerse, se considera que está en la modalidad de la oscuridad. Debido a que se descomponen, tales alimentos despiden mal olor, son desabridos, rancios, fermentados, quemados, podridos e inmundos. Los alimentos que se clasifican en esta modalidad inferior son: las carnes, el pescado, los mariscos, huevos y hongos. También los alimentos procesados, enlatados y congelados; las bebidas alcohólicas, drogas y fármacos.

Cuando una persona selecciona su alimento, está determinando que tipo de entidad viviente desea ser en el futuro. Esta decisión la toma en base al material que constituye su ser. Ella posee la libertad de escoger qué tipo de alimento es más apropiado para sus propósitos. Para aquellos que tienen la libertad de vivir una vida pacífica, pura y contemplativa, les es perfecta una dieta estricta de comida sáttvica. Para los que desean mantener una mente meditativa pero también vivir y trabajar en el “mundo cotidiano”, les es apropiada una dieta de alimentos sáttvicos combinados con algunos rajásicos. Para aquellos que practican disciplinas marciales, es necesaria cierta cantidad de alimentos rajásicos. Sin embargo los alimentos tamásicos, deben evitarse totalmente. A través de la alimentación podemos purificar nuestro cuerpo para hacer de él una herramienta cada vez más sensible, un vehículo cada vez más apto en el camino de nuestra evolución.

POR NUESTRA SALUD

Mientras las tasas de obesidad, cáncer, enfermedades reumáticas, gastrointestinales, del corazón, y otras condiciones perjudiciales para la salud siguen aumentando; muchos médicos expertos están llegando a esta misma conclusión: “Una dieta vegetariana estricta puede ayudar a proteger nuestra salud y aliviar las enfermedades”.

a)  Efectos dañinos por consumir carne

- El cuerpo humano es incapaz de asimilar grandes cantidades de grasa animal y colesterol. Cuando uno consume más colesterol de lo necesario (dieta con carne), el colesterol sobrante se acumula gradualmente en las paredes internas de las arterias ocasionando su endurecimiento y disminuyendo el flujo sanguíneo que va al corazón; produciéndose la arterioesclerosis, ataques cardíacos, apople- jías y trombosis, entre otros. 

- Tan pronto como se mata a un animal, comienza su proceso de putrefacción que al cabo de unos días, toma un color verde grisáceo nauseabundo. La industria de la carne disfraza este decoloramiento con preservativos (cancerígenos) para darle un color rojo brillante y retardar así su putrefacción.

- Esta desintegración celular y formación de productos cadavéricos en alto grado; más la adrenalina que produce el dolor, angustia y agonía del animal; con los desechos no eliminados en su sangre (urea y ácido úrico); contaminan aún más la carne que se vuelve un estimulante muy peligroso para sus consumidores; excitándolos a la violencia, agresividad, insensibilidad, crueldad y egoísmo, entre otros.

- La gran cantidad de tranquilizantes, antibióticos, hormonas y muchos otros tipos de drogas con que se alimentan a los animales, afectan directamente a quienes la consumen.

- Además de esas sustancias químicas peligrosas que le añaden carne, ella misma es portadora de las numerosas enfermedades de esos animales. En los mataderos, la carne se contamina con las vísceras, estiércol y orina, provocando infecciones bacteriales. Para contrarrestar esa posibilidad se les inyecta a los animales grandes dosis de antibióticos que dan lugar a bacterias altamente resistentes, y que son una amenaza seria para sus consumidores.

- Los alimentos vivos son los que mantienen los principios activos de la naturaleza. Las semillas mantienen sus potencias germinativas durante cientos de años; en cambio las carnes, huevos, pescados y mariscos son alimentos muertos, con su consecuente proceso de descomposición y putrefacción. Consumir naturaleza muerta significa ingerir alimentos cuyas vitaminas ya se han alterado, y contienen fuertes tóxicos. 

- La carne acorta la vida, ocasiona vejez prematura, embrutece la conciencia, embota los sentidos, y degenera la inteligencia y demás facultades. La mente es afectada por todo lo que uno come. El alimento condiciona a la mente. Los alimentos de origen animal, lo arrastran a uno al plano animal y le impiden el progreso espiritual.

b)  La estructura anatómica y fisiológica del cuerpo humano no es la de uncarnívoro

La ciencia reconoce que a cada ser viviente le corresponde una dieta particular de acuerdo a su estructura anatómica y fisiológica. Los seres humanos están constituidos para comer frutas y verduras pues son semejantes a los frugívoros y herbívoros, y por el contrario, son completamente diferentes a los carnívoros. Estos son algunos aspectos.

Por estas diferentes características anatómicas y fisiológicas, se deduce claramente que la dieta del hombre no es carnívora, pues no tiene el aparato digestivo apropiado para ingerir ni digerir la carne. Si la carne fuese el alimento natural y adecuado del ser humano, éste la comería tal y como se la ofrece el cadáver, sin necesidad de transformarla en la cocina tratando de engañar sus sentidos. Sin embargo, el ser humano posee -solamente como una concesión en tiempos de emergencia- cuatro caninos que le permite alimentarse de carne en mínimo grado; y una gran capacidad de adaptación, inexistente en los animales, que le permite comer prácticamente todo lo que sea; aún cuando “no todo le convenga”.

 

     
"SOMOS LO QUE COMEMOS"