LA MISERICORDIA

La Misericordia es uno de los principales síntomas de un verdadero ser humano, porque sólo un ser humano misericordioso puede ser el bienhechor de todas las entidades vivientes; no sólo de la sociedad humana, sino también de los animales y las plantas. Él tratará con compasión e igualdad a todas las entidades vivientes, de tal manera que todas logren finalmente la salvación de este cautiverio material. Por ello no podemos ni debemos matar a ningún ser viviente. De ninguna manera tenemos el derecho de impedir su vida progresiva, pues todas las entidades vivientes están avanzando en su evolución, transmigrando de una categoría a otra.  Si nosotros matamos a cualquier ser vivo estamos deteniendo su progreso, él nuevamente tendrá que regresar a esa forma de vida -cuyo ciclo le faltó terminar porque se vio forzado a abandonar- con el fin de que se le promueva a otra especie de vida superior. El progreso de ellos no debe detenerse por ningún motivo, y mucho menos, por el capricho egoísta de satisfacer la lengua. “El hombre no sólo debe comer alimentos vegetarianos, sino también, debe ofrecérselos primeramente, a Sri Krishna, la Suprema Personalidad de Dios. Si seguimos este proceso de sacrificio, el Señor Supremo nos protegerá de cualquier reacción kármica que se deriva del matar plantas. De lo contrario, de acuerdo con la Ley del Karma, nosotros seremos personalmente responsables de ello. Los alimentos ofrecidos al Señor se llaman ‘prashadam’ o Misericordia del Señor.”

Toda persona implicada en la matanza de animales anula innecesariamente en sí misma su capacidad espiritual más elevada que caracteriza a todo verdadero ser humano: su amor y compasión hacia todas las criaturas vivientes; porque al violar sus propios sentimientos se vuelve insensible, cruel y violento, degradando así sus mejores sentimientos, sus mejores cualidades y sus mejores capacidades. Sin embargo, la verdadera clemencia estará mejor manifestada, no precisamente al dirigirse a las necesidades del cuerpo físico de otros, sino en regresarles a su eterna relación con Sri Krishna. De hecho, dar a una persona otra cosa diferente a conciencia de Krishna es violencia. Los principios del Bhagavatam-dharma son misericordiosos, y cualquiera que los siga, desechará automáticamente toda falta de amabilidad, con su karma resultante. Si seguimos estos Códigos Védicos, actuaremos en la plataforma real de la Misericordia para con todas las entidades vivientes. No mataremos animales inocentes, y les daremos a todos los seres humanos conciencia de Dios, conciencia de Krishna. Pues todos somos almas espirituales, y todos estamos destinados a vivir eternamente en la energía plena de la dicha espiritual en servicio amoroso al Señor Supremo.