LA CONSTITUCIÓN INDIVIDUAL O PRAKRITI

LAS TRES ENERGÍAS SUTILES O TRIDOSHA

El cuerpo humano está compuesto por los cinco elementos densos de la energía material o maha-bhutas: tierra (prithvi), agua (apa), fuego (agni), aire (vayu) y éter (akash), y las tres modalidades de la naturaleza material: bondad (sattva), pasión (raja) e ignorancia (tamas). La combinación de estos ocho elementos, conforman tres energías sutiles o humores que son responsables de las particularidades de cada individuo. Estas energías, se conocen en sánscrito con el nombre de tridosha, y a cada una de ellas se le denomina dosha: vata-dosha, pitta- dosha y kapha-dosha. Ellas se pueden traducir, como aire, bilis, y moco, respectivamente; aunque no son exactamente estas sustancias, sino las energías sutiles que producen y distribuyen las sustancias que gobiernan el cuerpo. La tridosha determina las preferencias individuales en los alimentos, sabores y temperaturas. Dirigen y controlan todas nuestras funciones fisiológicas (creación, desarrollo, mantenimiento, longevidad y destrucción del tejido celular, y eliminación de los productos de desecho), y mentales (temor, ira, codicia, pena, dolor, compasión y amor, entre otros). La tridosha es el fundamento de la existencia física y psicológica del hombre. Cuando funciona normalmente, es una estructura protectora e inmunológica del cuerpo, pero cuando se desequilibra, aparecen las enfermedades.

a)  Vata

Se traduce como aire vital (“lo que mueve las cosas”). Está formada por aire y éter (elementos menos densos), representa la modalidad de la pasión o raja guna. Es seca, fría, ligera, móvil, clara, áspera y sutil. Es el principio del movimiento que produce y distribuye el aire vital dentro del cuerpo. Pone en movimiento a pitta y kapha ya que éstas son inmóviles. Vata es el accionar del sistema nervioso. Gobierna los movimientos biológicos: el respirar, el latido del corazón, el movimiento celular, las actividades sensoras y motoras, la percepción de dolor y el placer, y la acción intestinal para la evacuación, entre otros. Se acumula en la parte baja del cuerpo, en el intestino grueso (que es su centro principal), en la cavidad pélvica, los huesos, articulaciones, piel y oídos. En equilibrio produce creatividad, adaptación, alegría y flexibilidad. En desequilibrio: insomnio, ansiedad, pena, poca resistencia y temor. Un exceso de vata, ocasiona perturbaciones en el colon (constipación y gases), problemas en el sistema nervioso e inmunológico, y en las articulaciones (enfermedades reumáticas). Su insuficiencia produce agotamiento, disturbios mentales y entumecimiento de los miembros. Se encuentra más elevada en la tarde y en la edad avanzada, generando el deterioro físico.

b)  Pitta

Se traduce como fuego vital (“lo que digiere las cosas”). Formada por fuego (elemento de mediana densidad), representa la modalidad de la bondad o sattva guna. Es oleosa, caliente, intensa, ligera, fluida, ácida o maloliente y móvil o líquida. Es el principio de energía que produce y distribuye el fuego vital dentro del cuerpo. Pitta es la energía calorífica del cuerpo. Conforma el sistema metabólico. Es responsable de la digestión, absorción, asimilación, y transformación del alimento sólido que ingerimos, en energía y luz (aura). Pitta se localiza en la parte media del cuerpo, en el ombligo, estómago, intestino delgado, glándulas sudoríparas, sangre, tejido adiposo, ojos y piel. En equilibrio produce comprensión e inteligencia. En desequilibrio: impaciencia, falta de tolerancia, rabia, odio, celos y angustia. El exceso de pitta ocasiona enfermedades gastrointestinales, fiebre, problemas en la tiroides, sangre, ojos (conjuntivitis) y piel (sudoración excesiva). Su insuficiencia produce pérdida del apetito, de la temperatura y lustre corporal. Pitta es más elevada en la mitad del día y en la mitad de la vida, generando capacidad física y estabilidad.

c)  Kapha

Se traduce como agua vital (“lo que mantiene las cosas unidas”). Formada por tierra y agua (elementos más densos), representa la modalidad de la ignorancia o tama guna. Es oleosa, fría, pesada, estable, pegajosa, suave y blanda. Es el principio de energía que produce y distribuye la sustancia sólida, para la estructura física del cuerpo, su mantenimiento, resistencia, y fortalecimiento de los tejidos corporales. Por ello, es la más pesada y lenta de la tridosha. Ayuda a mantener la inmunidad del organismo. Predomina en la parte alta del cuerpo, en los órganos respiratorios, el pecho, la cabeza, las glándulas sinoviales, la lengua, el estómago, las articulaciones, la grasa y las secreciones semilíquidas del cuerpo. En equilibrio produce amor, calma y perdón. En desequilibrio, dependencia, apego, exceso de sueño, envidia, avaricia e intolerancia al frío. El exceso de kapha ocasiona enfermedades en los pulmones, en el estómago, diabetes, obesidad, indigestión, mucha mucosidad, retención de líquido, pérdida de energía, dolor de cabeza, sueño excesivo, timidez, pesadez, letargo y depresión. Su insuficiencia produce mareos y debilidad en las articulaciones. Kapha es más elevado en la mañana y en la infancia, dando lugar al desarrollo físico.

LA CONSTITUCIÓN INDIVIDUAL O PRAKRITI

Las tres energías sutiles, combinadas en diferentes porcentajes, establecen la constitución individual o naturaleza particular llamada “prakriti”. La prakriti del individuo, permanece inalterable durante toda la vida, desde el momento de la concepción. Sin embargo, la combinación de las tres energías sutiles que dirigen y controlan las modificaciones continuas de nuestro cuerpo, varía según el medio ambiente donde vivimos, la estación del año, las diferentes horas del día, la alimentación que consumimos (debido que todos ellos también están constituidos por estas tres energías sutiles), y nuestras actividades diarias. De este modo se generan innumerables tipos de constitución, siendo 7 las más básicas: vata, pitta, kapha, vata-pitta, vata-kapha, pitta-kapha y vata-pitta-kapha.Si bien en cada persona residen todos los tipos de energía, por lo general una es dominante. El concepto de balance o equilibrio de la tridosha es relativo a la constitución de cada persona, y no significa tres partes iguales de cada humor, sino el regreso a la constitución original del individuo. La proporción natural de vata-pitta-kapha, es de 8:4:2. Una persona predominantemente pitta con algo de vata y poco kapha, deberá aumentar kapha y vata para encontrar el balance. Cuando vata se encuentra alta es mejor aumentar pitta y kapha en partes iguales. Si vata irrita a pitta (calor, inflamación, ira), deben usarse hierbas y comidas tipo kapha. Si vata afecta a kapha (humedad, lentitud, letargo), deberán usarse hierbas y comidas tipo pitta para lograr disminuir vata. Al final de la vida, las tres energías sutiles pierden su equilibrio y se igualan en la proporción de 1:1:1. Kapha se va al pecho, pitta a la sangre y vata a la cabeza. En ese momento el alma espiritual es forzada por vata a abandonar el cuerpo. Luego, agni entra en las doshas y desintegra los dhatus.