La conciencia del ser humano evoluciona desde los aspectos más burdos y básicos de su personalidad hasta los más sutiles, complejos y divinos, en cuatro campos de experiencia; de los cuales, tres son materiales, llenos de miseria y sufrimiento; y uno es trascendental pleno de éxtasis o felicidad inconcebible, que se encuentra más allá de este universo material.
1. ADHYATMICA O MICROCÓSMICA
Es el campo de experiencia individual, personal o privado, donde el Viajero Inbound, realiza solo sus prácticas de Hatha Yoga Inbound, “trabajando consigo mismo, con su propio cuerpo y mente”; con lo cual comienza a tomar conciencia de sí mismo, de que su vida transcurre en un metro cuadrado, sin considerar a las demás entidades vivientes que le rodean o con quienes convive; y que por lo tanto, ésta es la causa de sus innumerables sufrimientos.
2. ADHIBHAUTIKA, O MESOCÓSMICA
Es un campo de experiencia mayor, con el entorno, donde suceden los sufrimientos causados por otras entidades vivientes (guerras, maltratos, y abandonos, entre otros), debido a sus acciones egoístas. Al tomar conciencia de su interacción con
las demás entidades vivientes (personas, animales y plantas) con quienes comparte
el mismo espacio, el Viajero Inbound evita dichos sufrimientos practicando los principios del Karma Yoga Inbound.
3. ADHIDAIVIKA O MACROCÓSMICA
Es el campo de experiencia sujeto al condicionamiento de los fenómenos naturales que no dependen del ser humano. Estas interacciones son condicionadas por los sufrimientos que originan esos fenómenos, tales como: terremotos, lluvias, explosiones volcánicas, pestes, inundaciones, y cambios climáticos, entre otros. Gracias a la práctica del Dhyana Yoga Inbound, el Viajero Inbound toma conciencia de su verdadera posición en el universo, de que él no es el controlador ni el disfrutador de esta maravillosa creación del Señor Supremo.
4. ADHOKSAJA O CAMPO TRASCENDENTAL
Es el campo de experiencia INCONCEBIBLE, que está más allá de la percepción de los sentidos materiales, donde el Viajero Inbound reconoce a Sri Krishna como la Suprema Personalidad de Dios, dueño de todo cuanto existe. “Él es el supremo controlador, disfrutador y amigo de todos.” Y se rinde plenamente a Él con amor y devoción, prestándole un eterno servicio inmotivado, gracias a las prácticas del Bhakti Yoga Inbound.
