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Un saludo desde Medellín, Colombia. Me alegra estar de nuevo con ustedes. Quiero compartir con ustedes un bello pensamiento que encontré en un libro: " Hay que poner a Dios en el centro. Él está en el centro, Él no está en un rincón cuidando a mi familia, Él está en el centro, no lo olvide. Esta es la realidad. Trate de entenderlo y poco a poco será más positivo y claro". Que esta edición quincenal sea de su agrado. 2. La reencarnación en la cultura occidental 3. Nidra Yoga 4. La visión védica de la evolución 6. Receta
De acuerdo a las fuentes del Sánscrito antiguo, el Río Ganges pertenece al plano espiritual, pero se ha hecho presente en este plano físico terrenal; cuando en el pasado, el Señor Vamanadeva, una encarnación de Dios, abrió un hueco en el mundo material y a través de ese hueco, entró el agua pura del Océano Causal a este universo, en la forma del Río Ganges. Los beneficios de bañarse en el Ganges están descritos en el Srîmad Bhâgavatam de la siguiente manera: «Toda entidad viviente puede purificar su mente de la contaminación material por tocar las aguas trascendentales del Ganges, pero sus aguas permanecen siempre puras». Al comentar sobre este verso, Swâmî Prabhupâda escribe: «El agua del Ganges se llama ‘patita-pâvanî', la liberadora de los seres pecaminosos. Es un hecho probado que una persona que regularmente se baña en el Ganges se purifica tanto externa como internamente. Externamente su cuerpo se vuelve inmune a toda clase de enfermedades, e internamente desarrolla una actitud devocional hacia la Suprema Personalidad de Dios». Ya en 1896 científicos Occidentales probaron con gran sorpresa que el Yamunâ (un tributario del Ganges también originario de los Himalayas) y el Ganges, son ríos físicamente purificadores y contienen un antiséptico que ejerce una poderosa acción bactericida sobre el microbio del cólera; pero no son capaces de explicar su causa. De este modo, los hallazgos de la ciencia han dado credibilidad a las Escrituras Védicas de que el Ganges y el Yamunâ no son ríos comunes, sino que poseen potencias especiales. Sin embargo no deben abusarse los efectos purificadores de estos ríos, porque pecar después de haberse purificado anula los buenos efectos; y pecar mientras pensamos: «Más tarde me purificaré de este pecado bañándome en el Ganges», se considera una mentalidad muy abominable. La purificación no es algo mecánico o automático, si no que también depende de la sinceridad. Con respecto a las técnicas de purificación espiritual, el Cristianismo también enseña que estos ritos no son para ser utilizados con la idea de cometer más acciones negativas. Hasta Jesús perdonaba a los pecadores diciéndoles: «No peques más». Así que tanto el Cristianismo como el Vaisnavismo están de acuerdo en este punto. Yoga significa «atar o unir» y por virtud de diversos sistemas de yoga, el practicante busca entender un mayor rango de realidades materiales y espirituales. Los Vaisnavas son bhakti-yoguis , o quienes buscan unirse con Dios por medio de la modalidad del amor, servicio, y devoción. Los Vaisnavas no practican el sistema del yoga místico a pesar de que reconocen que el sistema de yoga místico puede darle a uno poderes increíbles, ellos no persiguen estos poderes porque saben que sólo son logros materiales que no dan verdadera satisfacción al alma, ellos prefieren servir a Dios y alcanzar una posición de felicidad espiritual superior y eterna. 2. La reencarnación en la cultura occidental El principal discípulo de Platón, Aristóteles, sin embargo, no participaba del entusiasmo de su maestro por la idea de la Reencarnación; ni las escuelas posteriores del estoicismo y del epicureismo, la cuales disminuirían la importancia de esa doctrina. La era de la Ciencia y del Materialismo trajo consigo una sensibilidad distinta de este mundo que casi acabó con la antigua idea de la Reencarnación. Sin embargo, hubo una premisa espiritual subyacente que aceptaba la idea de una preexistencia y reencarnación tanto en el estoicismo como en el epicureismo y también en Aristóteles; esas ideologías preparaban el campo para las filosofías más empíricas que luego vendrían. La ciencia y la tecnología, con su fase inmediata en el aquí y ahora, deben mucho al camino preparado por Aristóteles. Aristóteles, aun cuando fuese un pensador brillante, también ha sido muy criticado a través de los siglos por su teoría de la “separación de ideas” o “la lógica de las categorías”, que propone que todo encaja en armonía en su compartimiento: religión con religión, ciencia con ciencia, historia con historia, etc. El problema es que la realidad no funciona de esa manera. La categorías se sobreponen. La religión se interrelaciona con la historia, y la ciencia con la religión, y así sucesivamente. La perspectiva de Aristóteles a ese respecto, fue la precursora de la actual desacreditada visión del mundo occidental, en la cual el funcionamiento armónico de varias categorías de existencia simplemente no acontece. Según Aristóteles, por ejemplo, la ciencia era capaz de desenvolverse sin el contrapeso de la religión y la religión sin el de la ciencia, volviéndose ambas categorías de existencia menos eficientes y menos representativas de la realidad tal como ella existe de hecho en el Mundo de la Verdad. Aún se debe señalar que, junto con la introducción de la ciencia y del pensamiento aristotélico, vino una tendencia de religiosos de comprometer sus convicciones más esotéricas a fin de retener algún grado de poder en un mundo que se modificaba con rapidez. El cristianismo como es practicado por la mayoría de los que hoy van a la iglesia, por ejemplo, no menciona la reencarnación, aunque la noción de trasmigración había desempeñado un papel central en la primitiva teología cristiana. Las formas de cristianismo ampliamente aceptadas hoy fueron moldeadas en gran parte por Tomás de Aquino, que basó toda su visión del mundo en la lógica aristotélica y refutó los aspectos más místicos de su propia tradición, inclusive la idea de la Reencarnación. Los cristianos que tienen predilección por esa forma de su religión pueden tener interés en saber que la visión aristotélico-tomista es contrabalanceada por las tradiciones platónico-franciscanas que son igualmente cristianas, pero que incluyen la Reencarnación. Ambos puntos de vista crecerán lado a lado, con defensores y opositores a lo largo de todo el camino. El imperio romano, poco después de la época de Jesús, vio un resurgimiento del pensamiento acerca de la Reencarnación. Plutarco (46-120 d.C.) escribió con autoridad sobre el concepto de trasmigración, tal como lo hizo Porfirio en el siglo II. Porfirio citó muchas veces a los mitráis tas como su fuente de información al respecto de la Reencarnación y eso también llevó a los eruditos a afirmar que la idea era dominante entre las primeras sectas cristianas. La Reencarnación tiene un papel poderoso en cada una de las cinco mayores tradiciones religiosas del mundo: hinduismo, budismo, judaísmo, cristianismo e islamismo. Y para finalizar, debemos examinar las evidencias científicas y filosóficas presentadas por Srila Prabhupada en El Bhagavad Gita, que indican la realidad de la Reencarnación y llegar a conclusiones basadas en las implicaciones obvias de esas evidencias. Meditación en el Sistema Circulatorio. El corazón es el centro de toda la circulación y allí comenzaremos nuestra concentración, en el Sistema Circulatorio. Tome conciencia primero de la circulación arterial que parte de su corazón hacia arriba. Ya tenemos la noción de que poseemos un esqueleto, ahora entonces ubicamos el corazón en ese esqueleto y a partir de ahí veremos cómo sale la arteria aorta en dirección hacia la cabeza (hasta el lugar llamado "cayado de la aorta"). Tome conciencia de las distintas ramificaciones que irrigan la cabeza. Vea cómo del corazón parten las arterias pulmonares y las distintas ramificaciones que a su vez parten de éstas. Perciba ahora las arterias que parten hacia abajo en dirección a las piernas. A medida que vamos conociendo los lugares por donde pasan estas arterias, vemos cómo va desapareciendo la conciencia de esqueleto y aparece una visión de arterias sanguíneas. Ahora tome conciencia de la circulación venosa. Observe cómo parten desde las piernas hasta el corazón y capte cómo parten de los pulmones hasta llegar al corazón. Vea cómo transportan la sangre desde la cabeza hasta el corazón. Analice las diferentes ramificaciones que se van presentando a lo largo de las venas. Ahora tome conciencia tanto de la circulación arterial como venosa y observe cómo entra y sale del corazón. Usted puede invertir diez minutos en la práctica de Nidra-Yoga. Cuando empiece hágalo paso a paso, gradualmente. Después puede aumentar la velocidad. Deje que su mente viaje por todo su cuerpo. Usted tiene que estudiar el cuerpo en cada pequeño detalle. ¿Qué es lo que diferencia este cuerpo de la materia muerta? ¿Quién nos ha dado esta maravillosa máquina? 4. La visión védica de la evolución Para encontrar una explicación concluyente acerca del origen de las especies, debemos aproximarnos a una fuente de conocimiento que esté más allá de las imperfecciones de nuestros minúsculos cerebros. Esta fuente infalible de conocimiento son las Escrituras Védicas, las cuales, a diferencia de los postulados especulativos de los científicos empíricos, son habladas directamente por el Mismo Señor Supremo. En la literatura Védica encontramos una explicación bien sustentada acerca del origen de las numerosas especies, tanto desde el punto de vista teísta como científica; pero los teístas de la época de Darwin no poseían argumentos científicamente viables para poder defender y explicar la creación divina. De acuerdo con la información Védica, el cuerpo material es sólo una cubierta temporal del alma eterna, una marioneta que danza durante algún tiempo, hasta que el alma pasa a su siguiente forma de vida. Tal como lo explica Dios Mismo, el Señor Krishna en El Bhagavad Gita: "Así como en este cuerpo, el alma corporificada continuamente pasa de la niñez a la juventud y luego a la vejez, en forma similar, cuando llega la muerte el alma pasa a otro cuerpo." (Bg.2.13). Los científicos no tienen acceso al conocimiento del alma a través de sus métodos de observación empírica y experimentación, porque el alma está más allá del alcance del mundo material y no puede percibirse con nuestros burdos sentidos. Los Darvinistas modernos proponen un ancestro común para todas las especies: un organismo unicelular con funciones vitales mínimas. Los Vedas también especifican un origen para todas las entidades vivientes, pero la conclusión Védica es que el origen de todas las especies es Dios. En cambio, los seguidores de Darwin sostienen que la vida se originó por un accidente en una primitiva (sopa) mezcla química, pero cuando los científicos Védicos quieren saber de dónde salió esa (sopa) mezcla, los Darvinistas no pueden responder. La teoría de la creación accidental del universo se basa simplemente en supuestos improbables y en la falta de voluntad para admitir su ignorancia. Darwin teorizó que las variedades de formas de vida habían evolucionado gradualmente de una a otra en una enorme cantidad de tiempo. Sin embargo, los Vedas describen el proceso por el cual todas las especies fueron creadas al mismo tiempo al comienzo del universo y que existen 8.400.000 especies de vida en este planeta. El mundo material está creado para la pequeña minoría de almas que se rebelaron contra la supremacía de Dios. Sin embargo, al mismo tiempo el Señor les proporciona a las almas caídas los medios para revivir su conciencia de Dios, y así regresar al mundo espiritual. EL PLAN PERFECTO La evolución es el medio por el cual el Señor Supremo trae en forma gradual a la entidad viviente a una conciencia total, y las variedades de vida son las diferentes prisiones por las cuales debe pasar el alma durante su viaje por el mundo material, que está determinado por la evolución de su conciencia, esto significa que la que la entidad viviente tiene que pasar de las formas más bajas de vida a las superiores. Y la culminación de la evolución del alma es la forma humana de vida, en la cual uno tiene la oportunidad de comprender, a través de las instrucciones de los Vedas, que somos partes y porciones espirituales de Dios, el Alma Suprema y así finalizar el ciclo de nacimiento y muerte y regresar a la morada espiritual. Sin embargo, si uno estropea su vida humana por descuidar su desarrollo espiritual, tiene que descender de nuevo a especies animales y estar sujeto una vez más al proceso de la evolución. El Brahma-vaivarta Purana dice que: "Uno adquiere la forma humana de vida después de trasmigrar por las 8.400.000 especies de vida, mediante el proceso de la evolución gradual. La forma humana de vida es dañada por aquellos tontos y vanidosos que no toman refugio en Dios.” De esta manera, los Vedas explican la semejanza entre las diferentes formas de vida, la cual condujo erróneamente a Darwin a sugerir que las especies se habían originado físicamente de una en otra, por mutación y adaptación. Pero las especies son sólo manifestaciones de los diversos tipos de conciencia, bajas o superiores, para disfrutar este mundo material de muchas maneras. Los Vedas también declaran que ya que hemos alcanzado ahora esta forma humana, debemos aprovechar la oportunidad de inquirir acerca de Dios, Quien es el origen de todas las cosas. Y la información autorizada más completa acerca de Dios y de Su creación se encuentra en los Vedas mismos, cuya esencia son El Srimad Bhagavatam y El Bhagavad Gita donde se explica tanto teística como científicamente sobre la creación del universo y el origen de las especies, y se da instrucciones precisas sobre cómo completar el proceso evolutivo al adquirir conciencia de Dios en esta forma humana de vida. El cuervo y la vasija Erase una vez un cuervo sediento. Había volado mucho tiempo en busca de agua. De pronto vio una vasija. Descendió y vio que contenía un poco de agua, pero estaba en el fondo de la vasija y él no llegaba con el pico. Pero debo beber esa agua, estoy demasiado fatigado para seguir volando. ¿Qué haré? Ya sé. Volcaré la vasija. Le pegó con las alas, pero era demasiado pesada. No podía moverla. Recapacitó. Ya sé, la romperé y beberé el agua cuando se derrame. Estará muy sabrosa. Con pico, garras y alas se arrojó contra la vasija. Pero era demasiado fuerte. El pobre cuervo se tomó un descanso. Qué haré ahora? No puedo morir de sed con el agua tan cerca. Ha de haber una manera, y sólo necesito pensar hasta descubrirla. Al cabo de un rato el cuervo tuvo una idea brillante. Había muchos guijarros en torno. Los tomó uno por uno y los arrojó en la vasija. Poco a poco el agua subió, hasta que al fin pudo beberla. ¡Que sabrosa estaba! Siempre hay un modo de vencer los escollos, dijo el cuervo, si sabemos utilizar el ingenio. ARROZ CON LIMÓN (NIMBUBHAT). Tiempo de preparación: 10 minutos. Tiempo de cocción: 25 a 35 minutos. Porciones: cuatro. INGREDIENTES: 1 Taza de arroz de buena calidad, 2 Tazas de agua, 1 Cucharadita de sal, 2 Cucharadas de ghee o aceite vegetal, l/2 Taza de marañones pelados, 1/2 Cucharadita de urad dal, 1 Cucharadita de semillas de mostaza negra, 1/3 Cucharadita de cúrcuma, 1/3 Taza de jugo de limón, 2 Cucharadas de perejil fresco picado, u hojas de cilantro, 1/4 De taza de coco rallado, fresco o seco, para adornar. PREPARACIÓN: 1.- Hierva el agua en una cacerola grande. Coloque el arroz, la sal y media cucharadita de ghee o aceite vegetal y tape bien la cacerola. Reduzca el fuego a bajo y deje hervir, sin revolver, durante 15 a 25 minutos (dependiendo de la clase de arroz) o hasta que el arroz esté coposo y tierno y el agua se seque. Retire del fuego y deje tapada la cacerola. 2.- Caliente la media cucharadita de ghee o aceite vegetal restante en una cacerola de dos cuartos, a fuego bajo. Coloque los marañones picados y déjelos freír hasta que se doren. Saque los marañones y colóquelos en la superficie del arroz cocinado. Tape nuevamente la olla del arroz. 3.- Coloque las semillas de mostaza y el urad dal en el ghee caliente y déjelas fritar hasta que estén crujientes y el urad dal esté bien dorado. 4.- Vierta cuidadosamente el arroz cocido en las especias fritas y rocíe la cúrcuma en polvo, el jugo de limón, y el perejil fresco picado o las hojas de cilantro. Revuelva suavemente para que se mezclen todos los ingredientes. 5.- Retire del calor y antes de ofrecer esta preparación al Señor Supremo, adorne con el coco rallado. Bueno querido amigo, otro paso más en nuestro camino, otro peldaño más en esta escalera del conocimiento Védico. Om Tat Sat.
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