Un saludo desde Medellín, Colombia. Me alegra estar de nuevo con ustedes. Esta quincena quiero compartir con ustedes algunas interesantes citas de personajes vegetarianos célebres, espero que las disfruten:
"Los animales necesitan nuestra ayuda, San Francisco se interesaba por los animales desvalidos y por los pobres." "Si un hombre aspira a una vida correcta, su primer acto de abstinencia es el de lastimar animales." "El peor pecado para con nuestras criaturas amigas, no es el odiarlas, sino ser indiferentes con ellas, esa es la esencia de la inhumanidad." Que esta edición quincenal sea de su agrado. 3. India 5. La Veracidad 6. Receta
Por más que puedan estar en desacuerdo sobre detalles de teoría y terminología, los orientales y occidentales admiten estos principios fundamentales. Respirar es vivir, y no hay vida sin respiración. No solamente los animales basan la vida y la salud en el respirar, sino que hasta las formas más inferiores, incluso las plantas, deben al aire su existencia. El niño hace una larga y profunda inspiración, la retiene un momento para extraer de ella las propiedades vitales y la exhala en un lento vagido; así da principio su vida sobre la tierra. El anciano da un débil suspiro, cesa de respirar y la vida llegó a su término. Desde el suave soplo del niño hasta el último suspiro del moribundo, se desarrolla una larga historia de continuas respiraciones. La respiración puede considerarse como la más importante de las funciones del cuerpo, porque de ella dependen indudablemente todas las demás. El hombre puede vivir algún tiempo sin comer; menos sin beber; pero sin respirar, su existencia continúa sólo muy pocos minutos. No solamente el hombre depende de la respiración para vivir, sino que también y en gran parte de los hábitos correctos de respirar, que son los que han de dar vitalidad perfecta e inmunidad contra las enfermedades. Un control inteligente del poder de respirar prolonga nuestros días sobre la tierra dándonos una suma mayor de resistencia, mientras que una respiración descuidada tiende a disminuir nuestros días, decrece nuestra vitalidad y nos coloca en condiciones favorables a ser presa de las enfermedades. El hombre, en su estado natural, no tuvo necesidad de que le suministraran instrucciones para respirar, y de la misma manera que los animales y los niños, respiraban natural y debidamente, según los designios de la Naturaleza; pero en eso también ha sufrido la influencia modificadora de la civilización. Ha contraído costumbres y actitudes perniciosas en el caminar, pararse y sentarse, que le han despojado del derecho primitivo de una respiración correcta y natural. En la actualidad, el salvaje respira naturalmente, a no ser que haya sido contaminado con los hábitos del hombre civilizado. El porcentaje de los hombres civilizados que respiran correctamente es muy reducido y el resultado puede observarse en los pechos contraídos, en los hombros caídos y en el espantoso aumento de las enfermedades de los órganos respiratorios. Autoridades eminentes han asentado que una generación de respiradores normales regeneraría la raza y que la enfermedad sería rara que al manifestarse la considerarían como un objeto de curiosidad. Si se estudia el asunto se observará que la relación entre la respiración natural y la salud es evidente y explicable, sea que lo consideremos bajo el punto de vista oriental u occidental. Las enseñanzas occidentales demuestran que la salud física depende esencialmente de una respiración correcta. Los maestros de oriente no sólo admiten que sus hermanos occidentales tienen razón, sino que también sostienen que además del beneficio físico derivado de una respiración normal, el poder mental del hombre, su felicidad, el dominio sobre sí mismo, claridad de vistas, moralidad y aun su crecimiento espiritual, pueden ser aumentados penetrándose de la ciencia de la respiración. Muchas escuelas de filosofía oriental han sido fundadas sobre esta ciencia; y las razas occidentales, una vez que hayan adquirido su conocimiento, obtendrán, dado su espíritu práctico, grandes resultados. La teoría del oriente, unida a la del occidente, dará su fruto de gran trascendencia. El yogi realiza una serie de ejercicios por medio de los cuales obtiene el dominio de su cuerpo y lo habilita para enviar a cualquier órgano o parte una mayor corriente de fuerza vital o prana , fortaleciendo y vigorizando de esta forma la parte u órgano que desea. Está familiarizado con todo lo que su hermano científico occidental conoce sobre los efectos fisiológicos de una respiración correcta, pero sabe también que hay algo más en el aire que oxígeno, hidrógeno y nitrógeno, y que la simple oxigenación de la sangre no es el único fenómeno que se produce al respirar. Conoce algo acerca de prana que sus hermanos de occidente ignoran y está al corriente de la naturaleza y manera de manipular este gran principio de energía; está perfectamente informado de sus efectos sobre el cuerpo y la mente humana. Sabe que con una respiración rítmica se pueden colocar en vibración armónica con la naturaleza y ayudar al desenvolvimiento de sus poderes latentes, y que controlando su respiración no sólo puede curarse a sí mismo y a otros, sino también desterrar el temor, las preocupaciones y emociones inferiores. Esperamos despertar la noción del valor de la ciencia de la respiración. 2. Hidroterapia yogística Millares de indos sólo conocen ese sistema de educación física y de higiene para conservar la salud y aumentar el vigor del cuerpo. El Hatha Yoga constituye la Medicina Naturista de los indos, íntimamente relacionada con la terapéutica mental. No obstante, hay una modalidad del Hatha Yoga que forma parte de este sistema, y conviene hacerlo saber a cuantos quieran conocerlo y practicarlo para conservar la salud corporal. Dicho aspecto del Hatha Yoga es la hidroterapia yogística, que bien merece ser considerada aparte por su importancia en la Medicina Naturista. En respuesta a las numerosas preguntas de quienes se interesan por el estudio general del Hatha Yoga , exponemos en este artículo algunos detalles de la hidroterapia yogística. La hidroterapia no es un sistema nuevo en el mundo occidental. Numerosos médicos han elogiado sus méritos en forma entusiasta y millares de personas la emplearon con resultados provechosos. Es indudable que la hidroterapia occidental tiene muchas semejanzas con la oriental; pero los indos explican sus resultados terapéuticos por la teoría del prana, teoría que ignoran la generalidad de los facultativos occidentales, incluso la mayoría de los académicos y universitarios. Para comprender claramente el tratamiento hidroterápico, o sea el uso del agua para la cura de los trastornos fisiológicos, es necesario tener un claro concepto del prana, pues éste actúa poderosamente como agente terapéutico en la hidroterapia. Prana es el nombre que dieron los filósofos índicos a la energía universal que penetra todas las cosas, y una de cuyas características es la energía vital que anima al organismo de todo ser viviente. El prana o energía universal está en todas las cosas, en los manjares, en el agua y en el aire, y se puede asimilar en tres formas, transmutado en energía vital. No es indispensable creer en la existencia de prana para recibir sus beneficios, porque las excelentes virtudes del agua están a disposición de todos, tanto creyentes como incrédulos. No obstante, la experiencia enseña que cuando la mente acepta que el prana está en los manjares, en el agua y en el aire, se advierte más su influencia, vale decir, que se asimilará el prana mucho más fácilmente que si se desconociera o negara la existencia en todas las cosas de esta energía universal. El prana existe, en el agua, aunque en diferente grado, según las condiciones físicas del líquido. El agua corriente y viva contiene mucha mayor cantidad de prana que la estancada, o muerta. También el agua de los pozos, aljibes, depósitos, balsas, etcétera, pierde, al aquietarse, gran parte de su prana, y mucho más aún cuando es hervida. Puede recuperarse la pérdida de prana trasvasando el agua para airearla, y así puede restituírsela al agua destilada. Esto explica que cuando alguna persona bebe agua destilada o muy hervida para evitar contagio, advierte en el líquido algo extraño, como si le faltase vida, y cierto sabor áspero, algo astringente, desagradable al paladar, todo lo cual se remedia trasvasando repetidamente el agua para airearla. La ciencia occidental no atina a explicar claramente estos fenómenos y se reduce a decir que el agua potable ha de contener aire; pero los yogis de la India saben que dichos fenómenos provienen de la presencia o carencia de prana en el agua. Antes de beber el agua de mesa conviene pasarla repetidas veces de un vaso a otro porque durante el tiempo que ha permanecido en el jarro u otro recipiente cualquiera en reposo, perdió parte de su prana y para restituírselo hay que airearla. Quienes lo hagan así, notarán mucha diferencia entre el agua trasegada y la sin trasegar, con ventaja para la primera, la cual actuará en el organismo con efecto algo más Vigorizador y estimulante que el del agua ordinaria. Aquellos que quieran librarse de las bebidas alcohólicas, podrán lograrlo si persisten en tomar agua pranizada y al propio tiempo apelan al recurso de su voluntad. Como el agua para el abastecimiento de las ciudades es escasa en prana, conviene pranizarla por la aireación. No hay más que probarlo para que aun los más escépticos se convenzan de la eficacia de este procedimiento. También conviene dotar de prana al agua antes de tomar el baño caliente o beber té o aplicar fomentos. Para el yogi hindú el agua es el gran remedio de la Naturaleza, su energía. Cree el indo en el eficaz uso del agua en tratamientos internos y externos. Se la cree leche que la Madre Naturaleza proporciona abundantemente a su prole. Así lo demuestran los animales con su instinto. El hombre que se precia de civilizado se ha permitido desdeñar altivamente los sencillos fundamentos de esta teoría y buscar en otros sumamente complicados la virtud que es privativa de la Naturaleza. Invitamos al lector a que en estas líneas asimile las enseñanzas sencillas que los yogis han dado sobre el particular. Aunque sencillo, el sistema es muy ventajoso. La sencillez caracteriza a la verdad y la virtud. En la complicación está el peligro. Lo mejor de la Naturaleza es simple y común. Así como la Providencia da el sustento a las avecitas del campo, pero no se lo pone en el pico, así también la Naturaleza proporciona al hombre en las plantas, en las hierbas y en las aguas los remedios más eficaces para la cura de sus males; pero al hombre le corresponde descubrirlos y extraerlos. Para llegar a tales conclusiones la humanidad ha tenido que recorrer un largo y difícil camino de experimentación, Pero el hombre reflexivo siempre halla la senda más promisoria cuando retorna a la Madre Naturaleza
En base a sus escrituras, artefactos, y otros, tenemos evidencia de por lo menos cinco mil años de historia de esta cultura. ¿Qué explica la fuerza y la longevidad de la civilización Védica? La tradición misma atribuye su éxito a Dios, quien es Su revelador. En realidad, como lo reporta A Handbook of Hindu Religion (Un Manual de la Religión Hindú), la religión de esta cultura No es una religión histórica, sino una religión sin fundadores históricos.... Mientras que nosotros conocemos los fundadores de todas las otras principales religiones del mundo, ninguna persona ha recibido el crédito de haber fundado o revelado el conocimiento Védico. En lo que concierne a la gente de la India, esta forma de vida ha existido siempre, aunque su comprensión y práctica haya sufrido algunos cambios. La perdurable sabiduría de la India se encuentra expuesta en Los Vedas, que son antiguos textos en sánscrito y que abarcan todos los campos del conocimiento humano. La palabra Veda viene de la raíz verbal sánscrita Vid que significa Conocer y denota Conocimiento Divino o Absoluto , pues es el Conocimiento integral de todo lo existente. No hay nada que pueda existir en el Universo que no esté expuesto en Los Vedas. Allí encontramos todo lo concerniente al Conocimiento tanto Material como Espiritual. Los Vedas son exhalaciones de la Verdad Absoluta, por ello se describen a sí mismas como Apauruseya , que significa que no vienen de ninguna persona ni materialmente condicionada ni espiritualmente liberada; sino que proceden únicamente del Supremo. (Srila Prabhupada). Nos enfrentamos a una tarea muy difícil, pues Occidente está lleno de información errónea y distorsionada de La India Védica, y mucha de esa información ha sido esparcida en forma premeditada y con innobles motivos. El lector debe ver a través de esta cortina de humo y descubrir las diferencias culturales que existen entre Occidente y la India. Entonces, y sólo entonces, podrá comenzar su verdadera comprensión de los hechos.. Un día de octubre, una voz familiar en el teléfono me dice: Salí a la calle que hay un regalo para vos. Entusiasmado, salgo a la vereda y me encuentro con el regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo, justo frente a la puerta de mi casa. Es de madera de nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante y muy "chic". Abro la portezuela de la cabina y subo. Un gran asiento semicircular forrado en pana bordó y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al cubículo. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mí, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo... todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más. Entonces miro por la ventana y veo "el paisaje": de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino... y digo: "¡Qué bárbaro este regalo! "¡Qué bien, qué lindo...!" Y me quedo un rato disfrutando de esa sensación. Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo. Me pregunto: "¿Cuánto tiempo uno puede ver las mismas cosas?" Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada. De eso me ando quejando en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome: -¿No te das cuenta que a este carruaje le falta algo? Yo pongo cara de qué-le-falta mientras miro las alfombras y los tapizados. -Le faltan los caballos - me dice antes de que llegue a preguntarle. Por eso veo siempre lo mismo -pienso- por eso me parece aburrido. -Cierto - digo yo. Entonces voy hasta el corralón de la estación y le ato dos caballos al carruaje. Me subo otra vez y desde adentro les grito: -¡¡Eaaaaa!! El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende. Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibración en el carruaje y a ver el comienzo de una rajadura en uno de los laterales. Son los caballos que me conducen por caminos terribles; agarran todos los pozos, se suben a las veredas, me llevan por barrios peligrosos. Me doy cuenta que yo no tengo ningún control de nada; los caballos me arrastran a donde ellos quieren. Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso. Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve. En ese momento veo a mi vecino que pasa por ahí cerca, en su auto. Lo insulto: -¡Qué me hizo! Me grita:-¡Te falta el cochero! -¡Ah! - digo yo. Con gran dificultad y con su ayuda, sofreno los caballos y decido contratar un cochero. A los pocos días asume funciones. Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento. Me parece que ahora sí estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron. Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero a dónde ir. Él conduce, él controla la situación, él decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta. Y yo... Yo disfruto el viaje. "Hemos nacido, salido de nuestra casa y nos hemos encontrado con un regalo: nuestro cuerpo." A poco de nacer nuestro cuerpo registró un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movió. Este carruaje no serviría para nada si no tuviera caballos; ellos son los deseos, las necesidades, las pulsiones y los afectos. Todo va bien durante un tiempo, pero en algún momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llebaban por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de sofrenarlos. Aquí es donde aparece la figura del cochero: nuestro guía, aquel que nos llevará por el camino adecuado... Sin un guía adecuado el carruaje irá por caminos equivocados que no nos llevarán a la meta verdadera...Así que busca el guía de tu carruaje y empieza el viaje hacia El Absoluto... el viaje hacia un mundo Superior... un mundo de Amor...No dejes que los deseos controlen tu carruaje... Permite que el cochero te guíe y controle tu viaje hacia el Infinito....
De los cuatro principios de la religión -austeridad, limpieza, misericordia y veracidad- sólo la Veracidad permanece en esta era. Esto significa que aunque las personas estén viviendo pecaminosamente en esta era, aún les queda el deseo de escuchar acerca de Dios. De este modo, las personas que no están satisfechas con la gratificación de los sentidos materiales y la especulación mental, y que por el contrario están buscando la Verdad Absoluta, deben acercarse a un maestro espiritual genuino que forme parte de la línea de sucesión discipular proveniente del Señor Mismo para recibir esta Verdad y luego distribuirla ampliamente para combatir la falsedad. Así, cuando el hombre reconozca además, que Dios es el dueño y controlador de todo cuanto existe, habrá paz y prosperidad en este mundo, pues sólo así ha de respetar Sus divinas leyes. El conocimiento de la Verdad nos hace libres. El concepto del cuerpo como el SER es falso. El verdadero SER es el alma espiritual eterna y estamos destinados al mundo espiritual eterno, esto es verdadero; pero sólo debido a la falsa identificación del ser (ego falso) estamos prisioneros en este mundo material nacimiento tras nacimiento. La difusión de este conocimiento está destinada a liberarnos del cautiverio de esta vida material. Así mismo, Veracidad es hacer sólo lo que Dios desea. Yo nunca debo hacer ninguna cosa para proteger mis propios intereses. Si Dios desea que yo proteja Sus intereses, debo ser preciso en esa obligación final. Finalmente, la primera Veracidad de un discípulo es mantener su voto de evitar actividades pecaminosas y cantar siempre los Santos Nombres del Señor. Debemos meditar en la Suprema Verdad Absoluta cantando Su Santo Nombre y ejecutando servicio devocional puro para ser efectivos en nuestra distribución de la Verdad Absoluta, lo cual es lo único que puede salvar a la humanidad en esta era oscura de Kali. Coliflor frita con papas y queso fresco Fuente: Delicias Naturales (VRINDA) Ingredientes: 1 coliflor de tamaño mediano, picada en forma de arbolitos Preparación: Caliente el ghee o aceite en una olla mediana a fuego medio. Ponga las semillas de mostaza y tape la olla de tal manera que no puedan salpicar fuera de la olla. Cuando terminen de salpicar, añada ajíes, jengibre, pimentón y hojas de laurel. Remuévalos por 30 segundos; luego ponga las especias molidas removiendo e inmediatamente añada el agua. Aumente el fuego para que hierva rápido y luego cocine a fuego lento. Mientras se cuecen a fuego lento, frite separadamente las papas y el queso cortados en cubitos hasta que adquieran un color marrón dorado, luego escurra. Frite la coliflor en forma de arbolitos hasta que estén ligeramente dorados y parcialmente cocidos. Ahora ponga la coliflor en la olla donde están las especias, tape la olla y cocine a fuego lento. Después de cinco minutos, destape la olla y añada las papas y el queso frito; mueva una vez y déjelos cocinando por 2 ó 3 minutos más. Luego eche la sal y esparza el cilantro fresco y las hojas de perejil.
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