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El boldo: excelente para eliminar bilis
 Es un árbol que puede llegar a medir hasta 8 mts. de alto. Sus hojas son ovaladas y siempre verdes, de sabor muy amargo, duras, vellosas, con nervios bastante marcados. Las flores son muy pequeñas, de una sola semilla y de sabor dulce.
Uso medicinal
Elimina las impurezas de la sangre que se acumulan cuando existe mal funcionamiento de los riñones o del hígado. Ayuda a la salida de la bilis que se acumulan en la vesícula biliar, evitando que provoque más enfermedades en el organismo.
Se puede combinar
· Como colagoga: con alcachofa, cardamono, jengibre y romero.
· Como depurativo: con achicoria, amargón y zarzaparrilla.
· Como digestiva: con agastache, hierba-buena, hierba-luisa y pericón.
Indicado en trastornos hepatovesiculares, digestiones lentas, digestiones de alimentos grasos y excesos alimentarios. Activo en la mayoría de las afecciones hepáticas. Minimiza la formación de cálculos y facilita la eliminación del ácido úrico.
Se sabe de personas que han curado sus trastornos hepáticos con sólo tomar una taza de infusión de boldo con limón después de las comidas. Tomando en ayunas cura el estreñimiento. No se debe exceder de la cantidad adecuada para cada persona, pues consumido en cantidad exagerada puede causar diarrea: en tal caso redúzcase la dosis a la mitad. Elimina también catarros de los conductos vesiculares y actúa contra los cálculos biliares.
Tiene actividad anafrodisíaca (disminuye los deseos sexuales tomando en abundancia) Precipita el ácido úrico de la sangre, si se lo toma con jugo de limón.
Los beneficios farmacológicos de esta planta medicinal
A principios del siglo, el boldo además de su uso por sus propiedades hepatodigestivas, fue utilizado como tónico y antisifilítico, así como en estados edematosos y otitis. Actualmente, si bien su uso básico se ha modificado en función de la identificación de sus acciones primordiales, su actividad terapéutica es ampliamente reconocida.
La boldina (alcaloide) ha demostrado poseer propiedades hepato-protectoras y coleréticas a las cuales ayudarían los glucósidos flavónicos. Por su parte, estudios con animales indican que el extracto etanólico tendría actividad anti-hepatotóxica y el aceite esencial ha demostrado in vitro, poseer propiedades antibacterianas y antimicóticas.
La combinación de agliconas de los glucósidos del boldo, posee acción espasmolítica sobre el intestino delgado. Siempre en lo que hace al aparato gastrointestinal, la combinación de boldo con otros fitoterápicos ( genciana, ruibardo y cáscara sagrada) se ha mostrado útil sobre sintomatología digestiva tal como dispepsia, flatulencia, constipación y pérdida del apetito.
En el efecto laxante participarían activamente las resinas contenidas en el boldo. Existe además una acción diurética relacionada con los flavonoides y también con el aceite esencial.
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