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EFECTOS DERIVADOS DEL CONSUMO DE CARNE:
Los efectos derivados del consumo de carne son innumerables, aquí detallamos los más resaltantes:
a) Al consumir la carne, el aparato digestivo del ser humano debe realizar un trabajo muy forzado y prolongado para poder digerirla, de 3 a 4 veces más de lo normal, con lo cual concentra en su interior un excesivo calor que descompone los alimentos; de allí la acidez en la boca, los eruptos y sudores desagradables.
Estas fermentaciones malsanas desarrollan gases tóxicos que penetran a través de los tejidos porosos del cuerpo afectando y deteriorando los órganos vitales (tales como el estómago, el páncreas, riñones, etc.) Este trabajo excesivo atrae todo el flujo sanguíneo; y por ende, todo el calor del cuerpo al aparato digestivo, lo que desequilibra por completo la temperatura general y normal del cuerpo, de 37 grados centígrados, ocasionando una baja de la temperatura en las extremidades (pies y manos) y en otras partes del cuerpo; de allí los escalofríos y otras enfermedades de tipo pulmonar, bronquial, etc. De este modo se van alterando todas las funciones del organismo, principalmente las funciones de digestión, nutrición y eliminación; ya que así sólo se produce sangre impura, dando lugar a más y más enfermedades como el estreñimiento y el exceso de peso, otros males comunes de nuestros días.
b) El cuerpo humano es incapaz de asimilar grandes cantidades de grasa animal y colesterol. Cuando una persona consume más colesterol de lo que necesita su cuerpo (lo que ocurre normalmente en una dieta con carne), el colesterol sobrante se va acumulando gradualmente en las paredes internas de las arterias ocasionando su endurecimiento y estrechando o disminuyendo el flujo sanguíneo que va al corazón; produciéndose de esta manera las arteriosclerosis, ataques cardíacos, aplopejías, trombosis, etc. Los animales carnívoros pueden metabolizar cantidades casi ilimitadas de colesterol y grasas animales sin sufrir efectos adversos.
c) Una evidencia aún mayor de lo antinatural que es para el hombre el consumir la carne, es que su tracto intestinal es inadecuado para tal digestión; pues, a partir de numerosos estudios ya se ha podido comprobar que el lento tránsito de la carne a través del colon da lugar a que los desechos tóxicos que esta genera, induzcan sus efectos dañinos. Así también, mientras la carne está siendo digerida genera metabolismos asteroides que poseen propiedades cancerígenas. Por ello ya se ha establecido una estrecha relación entre el cáncer del colon y el consumo de carne.
d) Igualmente, cuando el hombre consume carne, son sus riñones los primeros órganos que se ven afectados de manera adversa por las toxinas que genera la carne, pues estos órganos vitales, los cuales se encargan de extraer los desechos de la sangre, se ven forzados por la sobrecarga de estos venenos ocasionando enfermedades como la gota, reumatismo, artritis, etc. Incluso aquellas personas que comen carne en forma moderada ya requieren tres veces más trabajo de parte de sus riñones que las personas vegetarianas. Además, puede que los riñones de una persona joven sean capaces de salir adelante con esta tensión, pero a medida que se envejece, los riesgos de enfermedades y colapso de los riñones aumentan en forma dramática.
e) Tan pronto como se mata a un animal, comienza el proceso de putrefacción de la carne que al cabo de unos días, toma un color verde grisáceo nauseabundo. La industria de la carne disfraza este decoloramiento agregándole preservativos como el nitrato y el nitrito de sodio para darle a la carne un color rojo brillante y retardar así su putrefacción. Las investigaciones están demostrando que estos preservativos son cancerígenos. Desafortunadamente, estas sustancias químicas no distinguen entre la carne de un cadáver y la de un ser humano vivo, y muchas personas sujetas accidentalmente a excesivas cantidades de estas han muerto por envenenamiento.
Incluso cantidades menores han probado ser dañinas, especialmente para niños pequeños y bebés; y por consiguiente, el comité conjunto de expertos sobre los aditivos en los alimentos de la FAO y la OMS, ha advertido que "los nitratos no deben agregárseles a los alimentos infantiles" y además ha señalado que "entre la cantidad de nitrato que es segura y la que puede ser peligrosa únicamente existe un pequeño margen de seguridad". Además, la enorme cantidad de químicos, tranquilizantes, antibióticos, hormonas y muchos otros tipos de drogas que se utilizan para alimentar a los animales, es un proceso que comienza aún antes del nacimiento y continúa después de la muerte; y que termina afectando a quienes consumen la carne pues es como si ellos estuvieran tomando todos estos químicos y hormonas directamente.
f) Además de estas sustancias químicas peligrosas que le añaden a la carne, la carne misma es a menudo portadora de las numerosas enfermedades de estos animales. Los cuales apretujados en condiciones antihigiénicas, alimentados a la fuerza y tratados inhumanamente, contraen muchas más enfermedades que de ordinario. Inclusive cuando estos animales son destinados a los mataderos, su carne también puede contaminarse con los contenidos viscerales, estiércol y orina, provocanco infecciones bacteriales. Para contrarrestar esta posibilidad se les tienen que inyectar grandes dosis de antibióticos a estos animales dando lugar a bacterias altamente resistentes que son una amenaza seria para los consumidores de carne. Los inspectores de la carne intentan descubrir y dar a conocer estas carnes inaceptables, pero es imposible debido a las presiones de parte de la industria y a la falta de tiempo suficiente para realizar el exámen. Así pues, mucho de lo que sucede en estas grandes fábricas de muerte mecanizada, es más insalubre de lo que el consumidor de carne pudiera imaginar.
Por otro lado, los alimentos vivos son los que mantienen los principios activos de la naturaleza. Por ejemplo, las semillas mantienen sus potencias germinativas durante cientos de años; en cambio las carnes, los huevos, pescados y mariscos son alimentos muertos; a los que con toda propiedad podemos llamar cadáveres por su consecuente proceso de descomposición y putrefacción. Consumir naturaleza muerta significa ingerir alimentos cuyas vitaminas ya se han alterado y contienen fuertes tóxicos. Un trozo de carne es tan sólo pedazo de cadáver y su putrefacción crea desechos dentro del cuerpo.
g) De este modo, la carne es un alimento antinatural para el hombre; porque además, es un exitante muy dañino debido a las toxinas que posee. Es sabido que una vez suspendida la vida del animal comienza su desintegración celular y la formación de productos cadavéricos en alto grado. Así, cuando el animal es sacrificado quedan en su organismo todas esas sustancias tóxicas, que aumentadas con las que su dolor, angustia y agonía producen, tales como la adrenalina; y unidos además a los desechos no eliminados en la sangre del animal, tales como la urea y el ácido úrico; todos juntos contaminan aún más la carne, volviéndose para quien la consume en un estimulante muy dañino; pues le fomenta a los más bajos instintos y pasiones, a la agresividad, a la violencia, insensibilidad, crueldad, egoísmo, etc.
h) Así pues, definitivamente la carne no es el alimento adecuado para el ser humano; pues ésta no sólo le acarrea graves enfermedades y le acorta la vida o le ocasiona una vejez prematura, sino que también le embrutece la conciencia, le embota sus sentidos y degenera su inteligencia y demás facultades.
Pues a nuestra mente le afecta todo lo que comemos; lo que quiere decir que el alimento que tomamos condiciona nuestra mente; y los malos alimentos tienden siempre a dispersar, agitar y exitar nuestra mente impidiéndonos la concentración y los buenos pensamientos. Un proverbio de la India afirma que: "Nuestra mente está en armonía con lo que comemos". O sea que así como comemos, así se vuelve nuestra mente o que nuestra comida hace nuestra mente. En consecuencia, los alimentos de origen animal lo arrastran a uno al plano animal y le impiden el progreso espiritual.
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